INFORME PRODUCCIÓN DE SOJA EN ENTRE RÍOS – CAMPAÑA 2025/26

La Bolsa de Cereales de Entre Ríos da a conocer el informe correspondiente a la producción de soja en el ciclo 2025/26 en la provincia de Entre Ríos, Argentina.
La Bolsa de Cereales de Entre Ríos agradece a la red de colaboradores por toda la información brindada para la elaboración de esta publicación.

EVOLUCIÓN DE LA PRODUCCIÓN DE SOJA EN LA PROVINCIA DE ENTRE RÍOS

Las principales variables que resumen la producción de soja fueron:

 

– Superficie sembrada               1.219.500 hectáreas (ha)

– Superficie perdida                                   0 ha

– Rendimiento promedio                  2.210 kg/ha

– Producción                                2.695.100 toneladas (t)

 

La superficie sembrada con soja en la provincia de Entre Ríos en el ciclo 2025/26 registró una caída interanual del 5 %, lo que representó una disminución de 65.600 ha respecto al ciclo previo.

Este retroceso se produjo en un contexto de cambios en la distribución de la superficie destinada a los cultivos estivales. En particular, la marcada expansión del cultivo de maíz, cuya superficie aumentó en 256.550 ha, compitió por la disponibilidad de tierras tradicionalmente destinadas a la soja.

Por otra parte, la reducción de la superficie implantada con sorgo liberó aproximadamente 66.000 ha, las cuales fueron redistribuidas principalmente entre los cultivos de maíz y soja, con una clara preferencia por el primero.

El escenario climático del verano estuvo marcado por la presencia de un enfriamiento del Pacífico Ecuatorial, que generó un pulso seco desde mediados de enero hasta prácticamente la finalización de la primera quincena de febrero. Cabe destacar que este período de déficit hídrico fue ligeramente más prolongado que el registrado en igual época del año anterior.

Esta situación tuvo un impacto negativo sobre el rendimiento de la oleaginosa, especialmente en el sector sudeste de la provincia, donde se observó una mayor brecha en las precipitaciones acumuladas respecto del resto del territorio.

El rendimiento promedio provincial se ubicó en 2.210 kg/ha, valor que representó una disminución interanual del 18 % respecto al ciclo 2024/25, cuando se alcanzaron 2.681 kg/ha.

No obstante, al compararlo con el promedio de los últimos cinco ciclos agrícolas (2020/21 a 2024/25), estimado en aproximadamente 1.972 kg/ha, el rendimiento del ciclo 2025/26 resultó un 12 % superior, lo que indica que, si bien hubo una merma respecto de la campaña anterior, se mantuvo por encima del promedio reciente.

La producción total de soja alcanzó las 2.695.100 toneladas, lo que implicó una disminución interanual del 22 % en relación con las 3.444.725 toneladas obtenidas en el ciclo 2024/25.

La reducción de la producción fue consecuencia de la combinación de una menor superficie sembrada (-5 %) y de la caída en el rendimiento promedio (-18 %), siendo este último el factor que mayor incidencia tuvo sobre el volumen final cosechado.

Los datos estadísticos sobre la evolución del área implantada con soja en Entre Ríos se presentan en la Tabla 1.

PRODUCCIÓN DE SOJA DE PRIMERA EN LA PROVINCIA A NIVEL DEPARTAMENTAL

La superficie sembrada con soja de primera representó el 34 % del área total cultivada y el 36 % de las toneladas totales.

A nivel departamental, los rendimientos de soja de primera mostraron una marcada variabilidad, con valores que oscilaron entre 1.500 y 3.000 kg/ha.

Los mayores rendimientos promedio se registraron en los departamentos de Federal, Feliciano y San Salvador, con 3.000 kg/ha, seguidos por Victoria (2.900 kg/ha) y La Paz (2.850 kg/ha). En contraste, los menores valores se observaron en Gualeguaychú (1.500 kg/ha), Gualeguay e Islas del Ibicuy (1.800 kg/ha), mientras que Colón y Uruguay alcanzaron 2.000 kg/ha.

La distribución espacial de los rendimientos evidencia el efecto del déficit hídrico ocurrido durante el período crítico del cultivo, cuyo impacto fue más severo en el sector sudeste de la provincia, mientras que el centro-norte presentó condiciones más favorables para el desarrollo de la oleaginosa.

Los datos estadísticos sobre la superficie implantada con soja de primera a nivel departamental se presentan en la Tabla 2.

PRODUCCIÓN DE SOJA DE SEGUNDA EN LA PROVINCIA A NIVEL DEPARTAMENTAL

La superficie sembrada con soja de segunda representó el 66 % de la superficie sembrada y el 64 % de la producción total.

A nivel departamental, los rendimientos de soja de segunda presentaron una importante variabilidad, con valores que oscilaron entre 1.500 y 2.550 kg/ha.

El mayor rendimiento promedio se registró en el departamento Diamante, con 2.550 kg/ha, seguido por Victoria (2.500 kg/ha), Villaguay (2.400 kg/ha) y Colón, La Paz y Tala, con 2.300 kg/ha. En el extremo opuesto, el menor rendimiento se observó en Gualeguaychú, con apenas 1.500 kg/ha, mientras que Concordia alcanzó 1.700 kg/ha y Feliciano 1.800 kg/ha.

En términos generales, los mejores resultados productivos se concentraron en el centro-oeste de la provincia, mientras que los menores rendimientos se localizaron principalmente en el sector este y sudeste. Esta distribución espacial refleja el impacto diferencial de las condiciones climáticas registradas durante el período crítico del cultivo, particularmente el déficit hídrico ocurrido entre mediados de enero y la primera quincena de febrero.

Los datos estadísticos sobre la superficie implantada con soja de segunda a nivel departamental se presentan en la Tabla 3.

PRODUCCIÓN DE SOJA TOTAL EN LA PROVINCIA A NIVEL DEPARTAMENTAL

A nivel departamental, el rendimiento promedio ponderado de la soja (primera y segunda) presentó una marcada variabilidad, con valores que oscilaron entre 1.500 y 2.590 kg/ha.

Los mayores rendimientos se registraron en los departamentos de Victoria (2.590 kg/ha), San Salvador (2.587 kg/ha), Diamante (2.567 kg/ha), Villaguay (2.497 kg/ha) y La Paz (2.486 kg/ha), todos ellos por encima del promedio provincial de 2.210 kg/ha. En contraste, los menores valores se observaron en Gualeguaychú (1.500 kg/ha), Islas del Ibicuy (1.800 kg/ha) y Gualeguay (1.888 kg/ha), evidenciando un comportamiento significativamente inferior a la media provincial.

En términos generales, el centro y centro-oeste de Entre Ríos concentraron los mejores desempeños productivos, mientras que el sudeste provincial presentó los menores rendimientos como consecuencia de un déficit hídrico más intenso y prolongado durante el período crítico del cultivo, lo que limitó el potencial de producción de la oleaginosa.

Los datos estadísticos sobre la superficie implantada con soja total a nivel departamental se presentan en la Tabla 4.

FACTORES CLIMÁTICOS

En el mes de noviembre, al inicio de la siembra de la soja de primera, los modelos climáticos confirmaban la presencia de un evento “La Niña” es decir un enfriamiento en las temperaturas del Pacífico Ecuatorial, tal como puede observarse en la Figura 1.

Figura 1. Anomalías (°C) de la temperatura promedio de la superficie del océano (SST, por sus siglas en inglés) para la semana centrada en el 5 de noviembre de 2025. Fuente: www.cpc.ncep.noaa.gov

Cabe recordar que, “La Niña” en la gran mayoría de los años que se presenta, genera una reducción en las precipitaciones entre los meses de noviembre a marzo, donde normalmente el mayor impacto se detecta en el trimestre noviembre – diciembre – enero.

No obstante, el periodo crítico de la soja de primera y segunda normalmente ocurre entre los meses de enero a marzo, por lo tanto, la cuantía y recurrencia de las lluvias en los primeros 90 días del año tienen un gran impacto en el rendimiento de la oleaginosa.

En la Figura 2 se puede observar que el enfriamiento en el Pacífico Ecuatorial estuvo presente en el primer trimestre del año.

Figura 2: Anomalía de la temperatura de la superficie del mar en el Pacífico Ecuatorial entre Dic/25 a Feb/26
Fuente: www.cpc.ncep.noaa.gov

En la Figura 3 se muestra la precipitación promedio en el periodo 2004 – 2024 para la provincia de Entre Ríos entre los meses de enero a marzo, lo acontecido en el ciclo 2025/26 y los valores promedio históricos para eventos “El Niño” y “La Niña”.

En comparación con el promedio de los años La Niña, el ciclo 2025/26 presentó un comportamiento dispar a lo largo del trimestre.

Enero: la precipitación fue marcadamente inferior al promedio de los años La Niña, registrándose alrededor de 63 mm frente a un promedio cercano a 93 mm, lo que evidencia un importante déficit hídrico.

Febrero: las lluvias del ciclo 2025/26 alcanzaron aproximadamente 153 mm, ubicándose por encima del promedio de los años La Niña (123 mm), lo que permitió revertir parcialmente el déficit del mes anterior.

Marzo: la precipitación se situó en torno a 143 mm, también superando el promedio histórico de los años La Niña (113 mm).

En síntesis, aunque el trimestre se desarrolló bajo condiciones oceánicas compatibles con un evento de “La Niña débil”, el comportamiento de las precipitaciones en Entre Ríos no siguió el patrón típico de estos eventos: enero fue significativamente más seco que el promedio, mientras que febrero y marzo registraron lluvias superiores a las habituales para estos casos.

La Figura 3: presenta la precipitación acumulada durante el primer trimestre del año 2026, comparada con el promedio histórico del período 2004 – 2025 y un análisis de la anomalía de la precipitación.

Si bien el impacto de “La Niña” en la provincia de Entre Ríos puede calificarse de débil, es importante analizar la distribución de la lluvia acumulada en la región.

En la Figura 4 se presenta la distribución espacial de la precipitación acumulada en Entre Ríos durante el trimestre enero-febrero-marzo de 2026 en comparación con el promedio histórico (2004 – 2025).

Se observa que el promedio histórico presenta una distribución relativamente homogénea, con acumulados que oscilan mayormente entre 350 y 450 mm en gran parte de la provincia.

En contraste, durante el trimestre enero-marzo del 2026 las precipitaciones fueron muy variables, registrándose hacia el centro norte y noroeste, sectores donde se superaron localmente los 500 mm, mientras que hacia el extremo sureste provincial recibieron acumulados considerablemente menores por debajo de los 250 mm.

Como resultado, el mapa de anomalías evidencia una marcada diferenciación regional: predominaron condiciones normales a levemente húmedas en el centro y norte, con algunos sectores moderadamente húmedos, mientras que especialmente el sudeste de Entre Ríos presentaron condiciones desde levemente a moderadamente secas, con un importante déficit de precipitaciones respecto del promedio climatológico.

Figura 4: Distribución espacial de la precipitación acumulada en Entre Ríos durante el trimestre enero – febrero – marzo del 2026 en comparación con el promedio histórico (2004 – 2025).

 

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