La Bolsa de Cereales de Entre Ríos (BolsaCER) ha estimado el consumo de maíz en la provincia en el año 2025. Este informe tiene como propósito cuantificar la demanda del cereal por parte de las distintas cadenas de valor animal y evaluar el balance frente a la capacidad de abastecimiento de la producción local.
Este análisis se realiza a partir de la metodología publicada por la Dirección de Mercados Agrícolas del Ministerio de Agricultura de la Nación (DIMEAGRO) en 2014 (hoy Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca), la cual desarrolla un modelo de cálculo en base a coeficientes de consumo basados en datos de producción de los sectores carne aviar, huevos, carne bovina y leche. En el sector carne porcina, se utiliza la metodología de estimación de consumo propuesta por la Cámara de Productores Porcinos de Entre Ríos (CAPPER), a partir de las madres productivas presentes en la provincia. En el presente informe, correspondiente al año 2025, se realizó la estimación con mayor precisión del consumo en carne aviar y bovina, por lo cual se actualizó el dato de consumo de maíz de años anteriores.
Durante 2025, la demanda total de maíz como insumo forrajero en Entre Ríos ascendió a 3,14 millones de toneladas. En la matriz de consumo predomina la producción de carne aviar, que por sí sola absorbe el 58% de la demanda total, requiriendo aproximadamente 1,8 millones de toneladas anuales.
Este volumen de consumo guarda relación directa con el liderazgo de la provincia a nivel nacional en la cadena avícola: según los registros del SENASA, Entre Ríos concentra más de la mitad de la faena del país, superando los 378 millones de cabezas procesadas durante el año, de las cuales 340 millones de cabezas tienen origen en la provincia. La distribución del consumo por sector puede visualizarse en la Figura 1.
Al distribuir esta demanda sobre el territorio entrerriano, cruzando la radicación de granjas avícolas y tambos, junto con los orígenes de la faena avícola, bovina y porcina, se observa una fuerte concentración del consumo en departamentos clave, con Uruguay, Paraná y Colón como principales demandantes. La fuerte presencia de estos departamentos en la producción avícola genera dicha concentración. La misma se detalla en la Figura 2.
El consumo muestra un crecimiento interanual del 3,5%, explicado principalmente por el incremento productivo que tuvieron todos los sectores demandantes de maíz. En la Tabla 1, se muestra la variación interanual de cada sector, donde destaca la producción de leche y de faena bovina en la provincia.
Respecto a la evolución durante los últimos cinco años, el consumo de maíz en el año de análisis ha superado el estancamiento de los años 2022 a 2024, posicionándose por encima del nivel mostrado en 2021. La evolución se muestra en la Figura 3.
Frente a esta demanda, que promedia 3,08 millones de toneladas, la provincia exhibe una limitante productiva. En las últimas cinco campañas, la producción entrerriana de maíz promedió 1,96 millones de toneladas, consolidando a la provincia a un déficit estructural crónico, con una brecha promedio estimada en 1,12 millones de toneladas. En la Figura 4 se muestra la evolución de la demanda, producción y déficit.
Este déficit presentado obliga a importar el grano desde otras jurisdicciones, y en el año 2025 este flujo de ingreso provino fundamentalmente de las provincias de Santa Fe, Córdoba, Santiago del Estero y Buenos Aires.
La participación varió respecto del año 2024, ya que la provincia aumentó sus envíos provenientes de Córdoba (+56%), Santa Fe (+13%), Santiago del Estero (+38%), San Luis (+226%), y Tucumán, en detrimento de las provincias de Buenos Aires (-50%), Chaco (-62%) y La Pampa (-41%).
Este incremento en la demanda de importación interanual se da de acuerdo a dos factores: por un lado, se observa que en el año 2024 la provincia registró un volumen de producción de 3.159.335 toneladas que superó el consumo estimado para dicho año. Por otro lado, si bien en la campaña 2024/25 se obtuvieron rendimientos similares a la campaña 2023/24, la superficie sembrada cayó un 38%, debido tanto a los daños registrados en el ciclo 2023/24 por las enfermedades que transmite la chicharrita del maíz, que ocasionaron significativas pérdidas en las siembras de maíz tardío y de segunda. Esta combinación de factores resultó en una producción que mostró una caída interanual del 39% en 2025, mientras que el consumo aumentó 3,5% respecto a 2024, obligando a crecer el nivel de importaciones de maíz desde otros puntos del territorio nacional.
La Figura 5 muestra la distribución del origen del maíz que ingresó a la provincia durante 2025.
Una particularidad del consumo entrerriano es que, a pesar de presentar un déficit en cuanto a su demanda interna, la provincia destina a exportación una importante fracción de su producción. Para el año 2025, los envíos a puerto de Rosario provenientes de Entre Ríos publicados por SIO-Granos totalizan 833.253 toneladas. A pesar de su déficit interno, gran parte del maíz entrerriano se destina a los puertos de Rosario debido a tres factores clave: la oportunidad de aprovechar los precios más altos del año durante la época de cosecha, la decisión de evitar los costos adicionales de almacenamiento físico en el campo, y la necesidad de contar con liquidez inmediata para saldar compromisos financieros.
En cuanto a la participación entrerriana respecto al consumo forrajero nacional, la provincia participó del 22,4% de la demanda argentina, estimada en 14 millones de toneladas. Este nivel se mantuvo a lo largo de los últimos cinco años, ya que promedia 22,6% del consumo total. Mientras el consumo argentino presenta una tendencia creciente desde 2021, año donde la provincia mostró la más alta participación (23,7%), en Entre Ríos el estancamiento mostrado durante 2022 y 2024 generó el detrimento de 1,4 puntos porcentuales en la participación total. En la Figura 6 se observa la evolución del consumo nacional y provincial y su respectiva participación anual.
Al interiorizarnos en cada sector, es posible medir el aporte al consumo total de cada producción entrerriana, su evolución, y ver su peso respecto al consumo nacional.
Sector avícola:
El dato de consumo total es, en gran parte, de acuerdo con la evolución de la producción avícola. La misma promedia, en los últimos cinco años, una participación del 60% del consumo entrerriano. Además, si comparamos el consumo avícola entrerriano con el consumo avícola nacional, vemos una participación promedio del 47,5%. La provincia es el mayor productor avícola del país, justificando esta alta participación en el consumo. Además, su estancamiento post 2021 y recuperación en 2025 permiten entender la evolución del consumo entrerriano total. En la Figura 7 se muestra la evolución del consumo avícola y la participación del sector entrerriano respecto al total nacional.
Favorece también a entender el crecimiento interanual del consumo total el buen desempeño estimado en la producción de huevos entrerriana. Durante los últimos cinco años, se observa una tendencia positiva tanto en la producción, en el consumo, y en la participación del total nacional. En la Figura 8 se muestra la evolución del consumo del sector huevos y la participación del sector entrerriano respecto al total nacional.
Sector bovino:
En el apartado bovino, el sector muestra una marcada volatilidad, donde alcanzó su mayor consumo en el año 2023, con 1.046.641 cabezas faenadas con origen en la provincia. En 2024 este nivel productivo cayó un 13%, pero logró recuperarse levemente durante 2025. El consumo de maíz por parte del sector bovino promedia una participación del 21% en el consumo entrerriano, y dentro de la provincia, se consume alrededor del 16,5% del maíz que se dedica a bovinos en todo el territorio argentino. En la Figura 9 se muestra la evolución del consumo del sector bovino y la participación del sector entrerriano respecto al total nacional.
Sector tambero:
Si bien este sector muestra una participación rezagada dentro del consumo provincial (3%), es importante destacar la tendencia creciente en el mismo, con un importante crecimiento interanual respecto de 2024 a partir de los 440 millones de litros de leche producidos en la provincia. En la Figura 10 se muestra la evolución del consumo del sector lechero y la participación del sector entrerriano respecto al total nacional.
Sector porcino:
Similar al sector tambero, las unidades productivas (madres) del sector porcino muestra una tendencia positiva durante los últimos cinco años, generando un consumo de maíz cada vez mayor, aunque en 2025 se ha estancado esta cifra. La participación del sector, que promedia 5,3% del total, ha aumentado 1 punto porcentual de 2021 al 2025. Además, el consumo por parte de los cerdos entrerrianos representa, en promedio, el 4,2% de lo consumido por los cerdos argentinos. En la Figura 11 se muestra la evolución del consumo del sector porcino y la participación del sector entrerriano respecto al total nacional.
A modo de cierre, observamos que en la campaña 2025/26 de maíz de primera se destinó una superficie sembrada 86% mayor respecto a la campaña anterior, que a partir de rendimientos observados de 6.550 kg/ha, resultó en un volumen de producción de 3.437.800 toneladas, creciendo un 83% interanualmente. Este dato deja la pauta que, en caso de mantenerse niveles similares de consumos durante 2026, la provincia tendrá capacidad de auto sustentar su demanda interna del cereal.











