PRECIPITACIÓN ACUMULADA DESDE EL 30 DE SEPTIEMBRE AL 06 DE OCTUBRE DE 2026

Mapa de precipitaciones
Mapa de precipitaciones
Mapa de precipitaciones
Mapa de precipitaciones

El mes de octubre activó con una buena distribución pluvial, que afianzó la recuperación de la última parte de septiembre, algo que posiciona a la provincia dentro de las zonas que mejor transitan este ingreso al último trimestre del año. En efecto, durante el sábado, se validaron los pronósticos que anticipaban el regreso de las precipitaciones, las cuales tuvieron una cobertura plena. En el mapa podemos ver que los máximos pluviales tendieron a moverse sobre el noreste provincial, con algún máximo secundario en el departamento Victoria. Como sea las lluvias han sido beneficiosas porque no se detectaron condiciones de tiempo severo y tampoco se verifico un cambio brusco de masa de aire. Con el avance de esta semana, aparecieron algunas jornadas algo más estable, pero el vapor de agua latente en la atmósfera, garantizaba la continuidad de un escenario favorable para la continuidad de las lluvias. De hecho, entre la tarde noche de ayer y la madrugada de hoy, una ciclogénesis formada sobre territorio uruguayo, se nutrió de esta gran disponibilidad de humedad y volvió a desplegar precipitaciones en toda la provincia en muchos sectores con piso en los treinta milímetros. Estas lluvias no se representan en el mapa, dado que quedan fuera del horario de corte del informe semanal. Este último evento tuvo su máximo sobre el departamento Ibicuy, donde hubo varios registros con marcas superiores a los cien milímetros. Comienzan a generarse las primeras tormentas con descargas pluviales excesivas fuera de áreas tropicales, donde se han concentrado los máximos más importantes hasta el momento. Recordemos que, climáticamente el mes de octubre, sin la presencia de El Niño, tiende a mostrar un crecimiento sostenido de las precipitaciones. La validación de esta marca climática depende de condiciones de escala regional, las cuales parecen moverse en un sentido que acompaña el presunto crecimiento.

ESTADO DE LAS RESERVAS AL 07 DE OCTUBRE 2026

Las condiciones de humedad con el balance hídrico corrido con los datos hasta las 9hs de ayer, resultaban más que favorables en toda la provincia. Las lluvias que siguieron, seguramente han producido bolsones de excesos hídricos en la franja este, pero también han consolidado valores adecuados u óptimos de humedad en zonas que estaban un poco más ajustadas sobre el oeste. Bajo estas circunstancias, el análisis sigue siendo muy positivo, aun cuando se deba lidiar con suelos saturados en algunos departamentos de la provincia. El mal tiempo aun no cesa, y este ambiente húmedo persistente puede favorecer la proliferación de enfermedades. Esto no sorprende demasiado, es algo que se podía sospechar anticipadamente atendiendo la evolución que viene mostrando el ambiente desde hace casi seis meses. Es decir, hubo pocos momentos dentro del último semestre, donde el ambiente seco fue dominante. En definitiva, en cuanto el terreno lo permita, habrá que abordar tareas de control de los lotes y en todo caso tomar las medidas fitosanitarias paliativas. Estas lluvias han fortalecido perfiles en sectores que deben ir a las próximas siembras. De hecho colabora a que las estrategias de implantación se validen sin demasiada premura dado que las recargas han sido generosas y la ventana de siembra es amplia. A partir de este mes, ingresamos en el período donde la vulnerabilidad a excesos aumenta. Se encadena el natural máximo climático de octubre con el bimestre nov/dic, el cual presenta evidencia estadística respecto de la afectación positiva de las lluvias por El Niño. La estadística es el pasado, pero arroja un escenario probabilístico importante para la toma de decisiones en esta campaña. Entendemos que las floraciones de maíces que habitualmente sufren períodos secos en la primera parte del verano, deberían quedar mejor cubiertas por precipitaciones. Si a esto le sumamos perfiles que llegan con buena carga de humedad, deberíamos converger en un rindes que superan la media.

Mapa de reservas
Mapa de reservas
Mapa de reservas
Mapa de reservas

ANOMALÍA DE LA PRECIPITACIÓN DE SEPTIEMBRE DEL 2026

En función de los registros históricos de precipitación del periodo (2004 – 2025) se analizó el comportamiento de la precipitación acumulada desde enero a septiembre del 2026 en la provincia de Entre Ríos.

Durante el primer trimestre de 2026 se acumularon aproximadamente 358 mm, frente a los 389 mm del promedio histórico, lo que representa un déficit cercano al 8 %. La menor precipitación de enero fue parcialmente compensada por los registros superiores al promedio de febrero y marzo.

En el segundo trimestre, la situación se revirtió. El acumulado alcanzó 290 mm, superando en 25 % al promedio histórico de 232 mm. El exceso se concentró principalmente en junio y julio, luego de un mayo con precipitaciones inferiores a las habituales.

Durante el tercer trimestre, se registraron aproximadamente 253 mm, valor muy superior al promedio histórico de 151 mm, con un incremento del 68 %.

De tal manera que, el acumulado enero – septiembre de 2026 alcanzó unos 901 mm, lo cual marca una anomalía positiva de 129 mm frente a los 772 mm esperados según el promedio histórico, con una diferencia positiva cercana al 17 %.

Particularmente en septiembre de 2026 se registró un promedio de 53 mm, un valor levemente inferior a los 64 mm del promedio histórico, con un pequeño déficit cercano del 17 % (11 mm).

No obstante, este menor aporte mensual no modificó sustancialmente el balance del tercer trimestre, dado que fue precedido por un agosto con precipitaciones significativamente superiores al promedio.

Figura 1: Precipitación promedio mensual periodo (2004 – 2025) versus 2026 en la provincia de Entre Ríos.

El análisis espacial de septiembre de 2026 muestra una distribución heterogénea de las precipitaciones dentro de la provincia de Entre Ríos.

La precipitación promedio mensual del periodo (2004 – 2025), muestra un gradiente desde el sector suroeste (con una precipitación normal cercana a los 40 mm) hacia el sector este y noreste que asciende entre 80 a 100 mm.

Mientras que, en el 2026 el promedio fue similar, pero con un rango mucho más amplio.

Los menores acumulados se detectaron sectores en el centro y oeste con lluvias del orden de los 20 mm y acumulados máximos en sectores del sur y noreste que superaron los 110 mm.

En términos de anomalías, predominan condiciones cercanas a la normalidad, aunque se identifica una pequeña área en el departamento Villaguay que se caracterizó por precipitaciones levemente más secas que lo normal.

En este contexto, septiembre no modificó significativamente el balance hídrico positivo acumulado durante el año, dado que los excesos registrados durante el segundo trimestre y, especialmente durante agosto, compensaron ampliamente el menor aporte pluviométrico de este mes.

Figura 2: Comparación entre la distribución de la precipitación promedio histórica en el periodo (2004 – 2025), septiembre del 2026 y la anomalía resultante.

ANÁLISIS DEL COMPORTAMIENTO TÉRMICO DEL MES DE SEPTIEMBRE DEL 2026

A partir del análisis del gráfico que compara el comportamiento térmico diario de septiembre de 2026 con el rango histórico (2021–2025) de la red de centrales meteorológicas de BolsaCer, se pueden destacar las siguientes observaciones principales:

  • Temperaturas mínimas

Se detectó una marcada oscilación y eventos de frío en la primera semana del mes (especialmente entre los días 5 y 7), donde las temperaturas mínimas de 2026 sufrieron un descenso pronunciado que rompió el piso del rango histórico, registrando valores bajo cero (con un mínimo absoluto cercano a los -1 °C el día 7).

Tras este episodio frío inicial, las mínimas se mantuvieron con variaciones moderadas por debajo de la media histórica durante gran parte de la primera quincena, para luego experimentar un ascenso progresivo y notable hacia el final del mes (días 26 al 28), donde superaron los 15 °C.

  • Temperaturas máximas

La temperatura máxima a inicios del mes estuvo por debajo del rango histórico y apenas alcanzó los 13 °C.

Sin embargo, a partir de la segunda mitad del mes se observó una tendencia sostenida al alza, destacándose un fuerte pico cálido hacia los días 25 y 26, momento en el cual las máximas superaron los 32 °C, ubicándose por encima de la media histórica y rozando el límite superior del rango de los años anteriores.

Septiembre de 2026 se caracterizó por una alta volatilidad térmica, combinando irrupciones de aire frío muy marcadas al comienzo del mes (con potencial riesgo de heladas tardías para los cultivos de invierno en etapas fenológicas críticas) seguidas por un paulatino incremento de la temperatura que culminó en registros térmicos diurnos muy elevados hacia el cierre del periodo.

Figura 1: Promedio de la temperatura mínima y máxima en septiembre del 2026 en la provincia de Entre Ríos y rango periodo (2021 – 2025).

Heladas meteorológicas y agronómicas detectadas en septiembre del 2026 versus periodo (2021 – 2025)

Para realizar este análisis comparativo de las heladas de septiembre entre el año actual y la serie histórica reciente (2021-2025) en Entre Ríos, primero es necesario establecer la distinción clave entre ambos tipos de registros:

  • Helada meteorológica

Se registra cuando la temperatura del aire medida bajo abrigo meteorológico (a 1,5 metros de altura) desciende por debajo de los 0°C.

  • Helada agronómica

Ocurre cuando la temperatura medida a nivel del suelo (en el abrigo a ras de suelo o «intemperie») alcanza valores iguales o menores a 3°C, umbral crítico en el cual los tejidos vegetales sensibles comienzan a sufrir daños por congelamiento, aun cuando el termómetro en el abrigo marque valores positivos.

En septiembre de 2026 se caracterizó por pulsos de aire frío de origen polar que ingresaron a la región y generó eventos de heladas tardías (particularmente en la primera decena del mes), donde se registraron tanto heladas meteorológicas como agronómicas.

El promedio de la temperatura mínima de septiembre del 2026 es la segunda más baja de los últimos seis años con un valor de 7,7 ° C, donde el promedio más bajo se registró en el año 2022 con 7,1 °C.

Por otra parte, el año 2022 tuvo un total de seis días con heladas agronómicas. No obstante, el 2026se destaca por ser el único con un día con helada meteorológica, además de cuatro días con heladas agronómicas.

En contraste, septiembre del 2021 y 2023 se posicionan con el promedio de mínimas más elevado con 10,8 °C y 10 °C respectivamente, además de no registrarse heladas meteorológicas o agronómicas.

Figura 2: Promedio diario de la temperatura mínima en septiembre del 2026 en la provincia de Entre Ríos.

SIEMBRA DE MAÍZ

En la provincia de Entre Ríos para el ciclo 2026/27 se proyecta un área total de maíz cercana a las 570.000 ha.
Los colaboradores reportan que la siembra del maíz de primera ha finalizado y abarcaría aproximadamente 540.000 ha, lo cual equivale al 95 % del área total. El 5 % restante, es decir alrededor de 30.000 ha, se distribuiría en las siembras de maíz tardío o de segunda en el mes de diciembre.
En cuanto al estado fenológico, los lotes relevados se encuentran comprendidos entre VE (emergencia) y V3 (tres hojas desplegadas).

Figura 1: Maíz. Colón. Ing. Agr. Emiliano Medail

Se consultó a la red de colaboradores para evaluar la implantación del cereal, a nivel provincial, la los resultados son los siguientes:
Muy buena 28 %
Buena 49 %
Regular 21 %
Mala 2 %

Figura 2: Condición de maíz de primera por zona en Entre Ríos

En este sentido, la suma de las categorías muy buena y buena alcanza el 77 % de la superficie relevada, mientras que el 23 % restante presenta una condición regular o mala, donde se han reportado en algunos sitios la necesidad de resiembras.
En base a los reportes de los colaboradores, se destaca que, los lotes sembrados mediante siembra convencional lograron en general una mejor implantación versus el sistema de siembra directa.
Esta diferencia estaría asociada principalmente a las condiciones de temperatura registradas durante el período de la siembra, dado que la presencia de rastrojo en superficie ejerce un efecto moderador sobre la temperatura del suelo, pudiendo retrasar la germinación y la emergencia del cultivo.
Entre las principales dificultades señaladas se destacan la ocurrencia de heladas y/o bajas temperaturas, asociado a suelos húmedos que posteriormente por efecto del frío y el viento experimentaron una desecación superficial.
La combinación de estos factores ocasionó, en un porcentaje importante del área relevada, desuniformidad temporal y espacial en la emergencia.
En cuanto al estado sanitario, se reportó la presencia de orugas cortadoras, motivo por el cual se están realizando monitoreos y controles específicos para su manejo.

Figura 3: Evaluación de la condición en la implantación en últimas cinco campañas y la actual 2026/27.

En la Figura 3 se puede observar la evaluación de la condición en la implantación en últimas cinco campañas y la actual 2026/27. La presente campaña se ubica por debajo de todos los ciclos y del promedio por las diferentes causas ya mencionadas.

 

SIEMBRA DE GIRASOL

Para la campaña 2026/27, la superficie destinada al cultivo de girasol en la provincia de Entre Ríos se estima en 22.000 ha. La siembra aún no ha finalizado. Inicialmente, su avance estuvo condicionado por la necesidad de nuevas precipitaciones y, tras las lluvias registradas, se aguarda que las condiciones de humedad del suelo permitan retomar las labores.
La fenología del cultivo se encuentra entre emergencia y dos hojas.
La condición a nivel provincial es la siguiente:
Muy buena: 14 %
Buena: 57 %
Regular: 29 %
Las principales limitaciones señaladas durante el relevamiento fueron similares a las observadas en el cultivo de maíz, destacándose las bajas temperaturas y las condiciones contrastantes de humedad en el perfil, con restricciones y excesos que afectaron principalmente la velocidad de germinación y emergencia del cultivo.
En los lotes que presentan un mayor grado de desarrollo vegetativo se iniciaron las labores de refertilización, de acuerdo con el estado de los cultivos y las necesidades nutricionales determinadas para cada situación productiva.

CONDICIÓN DEL LINO

El área ocupada por la oleaginosa en el ámbito provincial se posiciona en aproximadamente 9.500 ha, lo que representa un crecimiento interanual del 19 % (1.500 ha) respecto del ciclo 2025/26, cuando la superficie sembrada alcanzó las 8.000 ha.
El estado fenológico del cultivo se encuentra comprendido entre floración e inicio de formación de cápsulas (Figura 1).

Figura 1: Lino en el departamento Paraná. Gentileza: Sr. Norberto Cabrol.

Se consultó a la red de colaboradores con el objetivo de determinar la condición del cultivo de lino, cuyos resultados a nivel provincial son los siguientes:
Muy buena: 17 %
Buena: 52 %
Regular: 31 %
En el transcurso de los últimos 15 días, el retorno de las precipitaciones, acompañado por un leve incremento de las temperaturas, favoreció una mejoría en la condición general del cultivo.
La proporción de lotes que se encontraban en las categorías buena y muy buena pasó del 45 % al 69 %, lo que representa un incremento de 24 puntos porcentuales.
Con respecto a la sanidad del cultivo, se detectó la presencia roya, con baja incidencia en un lote cuya fenología se ubica en formación de cápsula.

CARACTERIZACIÓN DEL RIESGO CLIMÁTICO PARA ENFERMEDADES Y SITUACIÓN SANITARIA DEL CULTIVO DE TRIGO

PERÍODO 30 DE SEPTIEMBRE AL 6 DE OCTUBRE DE 2026

La Bolsa de Cereales de Entre Ríos y el INTA continúan con el seguimiento del riesgo climático y la situación sanitaria de las principales enfermedades del cultivo de trigo durante la campaña 2026. Para el período comprendido entre el 30 de septiembre y el 6 de octubre, se analizaron las condiciones de temperatura y humedad relativa registradas por la red de centrales meteorológicas automáticas de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos, considerando su relación con el desarrollo de mancha amarilla (Pyrenophora tritici-repentis/Drechslera tritici-repentis), roya amarilla o estriada (Puccinia striiformis f. sp. tritici), roya de la hoja o anaranjada (Puccinia triticina) y roya del tallo (Puccinia graminis f. sp. tritici).

Además, se incorpora el análisis del riesgo climático para fusariosis de la espiga (Fusarium graminearum), basado en el modelo Moschini/INTA Castelar, considerando las condiciones ambientales favorables para la enfermedad durante el período analizado.

Asimismo, se presenta una perspectiva de riesgo climático para los días siguientes, estimada a partir de condiciones meteorológicas pronosticadas mediante el modelo meteorológico WRF, con una resolución espacial de 9 km, en el marco del Convenio de Cooperación entre la Bolsa de Cereales de Entre Ríos y la Universidad Nacional de La Plata.

Durante el período también se realizaron monitoreos sanitarios en lotes de trigo, cuyos resultados complementan la caracterización del riesgo climático con las observaciones a campo.

Condiciones de temperatura y humedad relativa

Durante el período comprendido entre el 30 de septiembre y el 6 de octubre, la temperatura media diaria presentó variaciones moderadas. Al comienzo del período se registraron valores cercanos a 15 °C, seguidos por un descenso hasta aproximadamente 13 – 14 °C entre el 1 y el 3 de octubre. Posteriormente, las temperaturas aumentaron progresivamente, alcanzando valores próximos a 17 °C hacia el final del período (Figura 1). En términos generales, las temperaturas se mantuvieron dentro de rangos compatibles con el desarrollo de varias de las enfermedades foliares consideradas.

Figura 1. Evolución de la temperatura media durante el período comprendido entre el 30 de septiembre y el 6 de octubre de 2026 y rangos de temperatura considerados favorables para las principales enfermedades del trigo.

La humedad relativa media diaria presentó variaciones durante el período analizado, con valores comprendidos aproximadamente entre 75 y 90 %. El valor máximo se registró el 3 de octubre, cuando alcanzó aproximadamente el 90 %. Posteriormente, se produjo una disminución, con valores próximos al 75–78 % hacia el final del período (Figura 2). Estas condiciones generaron períodos de humedad potencialmente favorables para los procesos de infección y desarrollo de enfermedades, aunque su ocurrencia efectiva depende también de otros factores, como la presencia de inóculo y la susceptibilidad del cultivo.

Figura 2. Evolución de la humedad relativa durante el período comprendido entre el 30 de septiembre y el 6 de octubre de 2026 y umbrales de humedad relativa considerados favorables para las principales enfermedades del trigo.

Consideradas en conjunto, las condiciones de temperatura y humedad relativa registradas durante el período analizado resultaron favorables para algunas de las enfermedades consideradas. Sin embargo, su relación con el desarrollo de cada enfermedad difiere según los requerimientos térmicos y de humedad de los patógenos. Estas diferencias se reflejan en la distribución espacial del riesgo climático presentada a continuación.

Mapas de riesgo climático

Durante el período comprendido entre el 30 de septiembre y el 6 de octubre, los mapas de riesgo climático mostraron diferencias en la distribución espacial y en los niveles de riesgo asociados a las principales enfermedades foliares del trigo en Entre Ríos (Figura 3).

Para mancha amarilla, predominó el riesgo alto en gran parte del territorio provincial, con sectores de riesgo muy alto principalmente hacia el centro-norte y áreas localizadas del sur. Las temperaturas moderadas y los valores elevados de humedad relativa registrados durante parte del período generaron condiciones favorables para el desarrollo de la enfermedad.

En el caso de roya de la hoja, el riesgo climático presentó una distribución heterogénea, con predominio de niveles altos en sectores del norte y este de la provincia, y niveles bajos a moderados principalmente hacia el centro-oeste y suroeste. Las temperaturas registradas se mantuvieron dentro de rangos compatibles con el desarrollo del patógeno, mientras que la humedad relativa elevada durante algunos días contribuyó a generar condiciones favorables para la enfermedad.

Para roya amarilla, predominó el riesgo alto de manera prácticamente uniforme en todo el territorio provincial. Las temperaturas relativamente bajas registradas durante los primeros días de octubre, combinadas con valores elevados de humedad relativa, generaron condiciones favorables para esta enfermedad, particularmente asociada a ambientes frescos y húmedos.

Por último, para roya del tallo predominaron los niveles de riesgo bajo y moderado, con los valores más bajos principalmente hacia el centro-oeste y suroeste de la provincia. Las temperaturas registradas durante buena parte del período resultaron menos favorables para esta enfermedad, que generalmente requiere condiciones térmicas más elevadas para su desarrollo.

En comparación con el período comprendido entre el 23 y el 29 de septiembre, para mancha amarilla se mantuvo el predominio de condiciones de riesgo alto, con sectores de riesgo muy alto. Para roya de la hoja se observó un incremento del riesgo, con una mayor extensión de las áreas de riesgo alto, principalmente hacia el norte y este de la provincia. En roya amarilla también se registró un aumento, pasando de un predominio de condiciones moderadas a riesgo alto en prácticamente todo el territorio provincial. Para roya del tallo, en cambio, se observó una disminución del riesgo, con predominio de condiciones bajas y moderadas, frente a las moderadas registradas durante el período anterior.

Figura 3. Mapas de riesgo climático para mancha amarilla, roya de la hoja, roya amarilla y roya del tallo en la provincia de Entre Ríos, correspondientes al período comprendido entre el 30 de septiembre y el 6 de octubre de 2026.

Riesgo climático para fusariosis de la espiga

Durante el período comprendido entre el 30 de septiembre y el 6 de octubre, el mapa de riesgo climático para fusariosis de la espiga, estimado mediante el modelo Moschini/INTA Castelar, mostró un predominio de condiciones de riesgo muy alto en todo el territorio provincial (Figura 4).

En comparación con el período comprendido entre el 23 y el 29 de septiembre, cuando se habían registrado condiciones de riesgo alto en el centro y sur de la provincia y muy alto hacia el norte y noreste, se observó una generalización del riesgo muy alto durante la semana analizada.

Estas condiciones indican que las variables meteorológicas registradas durante el período resultaron favorables para la enfermedad. Sin embargo, la ocurrencia de infecciones depende también de la coincidencia de estas condiciones con estados fenológicos susceptibles del cultivo, particularmente durante la floración.

Figura 4. Mapa de riesgo climático para fusariosis de la espiga en la provincia de Entre Ríos, correspondiente al período comprendido entre el 30 de septiembre y el 6 de octubre de 2026.

Situación sanitaria de los lotes monitoreados

Como parte del seguimiento sanitario periódico de lotes de trigo durante la campaña 2026, se relevaron 13 lotes ubicados en los departamentos Diamante y Uruguay, los días 5 y 6 de octubre (Tabla 1). Los lotes presentaron estados fenológicos comprendidos entre Z45 y Z75, reflejando diferencias en el desarrollo del cultivo entre los sitios evaluados.

Tabla 1. Características de los lotes de trigo incluidos en el seguimiento sanitario en los departamentos Diamante y Uruguay.

La mancha amarilla se detectó en los 13 lotes evaluados, con incidencias comprendidas entre 13,3 y 100 % y severidades entre 0,1 y 8,4 %. En los lotes del departamento Diamante se observaron incidencias generalmente elevadas, aunque con severidades bajas. En los lotes del departamento Uruguay, las incidencias y severidades presentaron mayor variabilidad (Tabla 2). No se detectaron royas en los lotes evaluados de Diamante y Uruguay, a pesar de las condiciones climáticas favorables registradas para algunas de estas enfermedades, lo que demuestra que la favorabilidad ambiental no implica necesariamente su presencia a campo.

Tabla 2. Incidencia (I) y severidad (S) de mancha amarilla en los lotes de trigo monitoreados en los departamentos Diamante y Uruguay entre los días 5 y 6 de octubre de 2026.

Además, en dos lotes del departamento Uruguay se observaron síntomas compatibles con los ocasionados por el virus del mosaico estriado del trigo (Wheat streak mosaic virus, WSMV). La identificación fue realizada sobre la base de la sintomatología observada a campo, sin confirmación mediante técnicas de diagnóstico específicas.

Por otra parte, en el departamento Gualeguaychú, el seguimiento de lotes evaluados durante la semana anterior indicó una escasa evolución de mancha amarilla, con incrementos muy bajos de incidencia y severidad. Los síntomas permanecieron concentrados principalmente en las hojas inferiores. En los lotes bajo seguimiento no se registraron nuevas detecciones de roya durante el período. En cuanto al manejo sanitario, algunos lotes recibieron aplicaciones de fungicidas ante el pronóstico de lluvias, mientras que en otros continuaba el monitoreo sanitario (Ing. Agr. Pablo Glagovsky, Campo Global).

Perspectiva de riesgo climático

Para el período comprendido entre el 7 y el 13 de octubre de 2026, el pronóstico de riesgo climático para las principales enfermedades foliares del trigo indica diferencias entre las enfermedades consideradas (Figura 5).

Para mancha amarilla se prevén niveles de riesgo muy alto durante los primeros días del período, con una disminución gradual hacia niveles altos a partir del 10 de octubre. En el caso de roya de la hoja, el riesgo climático se mantendría entre moderado y alto, con escasas variaciones durante la semana.

Para roya amarilla se pronostican niveles de riesgo predominantemente bajos a moderados, con incrementos puntuales hacia niveles altos durante el período. Por último, para roya del tallo se prevén niveles de riesgo alto al comienzo de la semana, seguidos por una disminución hacia niveles moderados el 9 y 10 de octubre y bajos durante los días 11 y 12, con un incremento a riesgo moderado hacia el 13 de octubre.

Figura 5. Evolución prevista del riesgo climático diario para mancha amarilla, roya de la hoja, roya amarilla y roya del tallo durante el período comprendido entre el 7 y el 13 de octubre de 2026, considerando el promedio de los sitios analizados.

Para el período comprendido entre el 7 y el 13 de octubre de 2026, el pronóstico de riesgo climático para fusariosis de la espiga, estimado mediante el modelo Moschini/INTA Castelar, indica un predominio de niveles moderados durante gran parte de la semana (Figura 6). Se prevé un incremento puntual a riesgo alto el 8 de octubre, seguido por condiciones moderadas hasta el 12 de octubre y una disminución a riesgo bajo hacia el 13 de octubre.

Estos resultados sugieren una disminución del riesgo climático respecto del período comprendido entre el 30 de septiembre y el 6 de octubre, cuando predominaron condiciones de riesgo muy alto en el territorio provincial. No obstante, la interpretación del pronóstico debe considerar el estado fenológico de los cultivos, particularmente aquellos que se encuentren próximos a la floración o transitando este período de mayor susceptibilidad.

Figura 6. Evolución prevista del riesgo climático diario para fusariosis de la espiga durante el período comprendido entre el 7 y el 13 de octubre de 2026, según el modelo Moschini/INTA Castelar.

Estas estimaciones se basan en condiciones meteorológicas pronosticadas y, por lo tanto, pueden modificarse conforme se actualicen los pronósticos.

Síntesis

Durante el período comprendido entre el 30 de septiembre y el 6 de octubre de 2026, predominaron niveles de riesgo climático alto para mancha amarilla y roya amarilla, mientras que roya de la hoja presentó una distribución espacial heterogénea y roya del tallo mostró niveles bajos a moderados. Para fusariosis de la espiga, el riesgo climático fue muy alto en prácticamente toda la provincia, aunque su interpretación debe considerar la coincidencia de estas condiciones con los estados fenológicos susceptibles del cultivo.

Los monitoreos sanitarios realizados en 13 lotes de Diamante y Uruguay permitieron detectar mancha amarilla en todos los sitios, con incidencias variables y severidades mayormente bajas. No se detectaron royas, a pesar de las condiciones climáticas favorables registradas para algunas de estas enfermedades. Además, en dos lotes de Uruguay se observaron síntomas compatibles con el virus del mosaico estriado del trigo (WSMV), sin confirmación de laboratorio.

Para el período del 7 al 13 de octubre, se pronostican niveles de riesgo climático elevados para mancha amarilla, aunque con tendencia descendente, y predominantemente moderados para fusariosis de la espiga.

Se recomienda continuar con el monitoreo sanitario, considerando la evolución de las enfermedades, las condiciones ambientales previstas y el estado fenológico de los cultivos, especialmente aquellos que se encuentren próximos a la floración o transitando este período.

Equipo participante:

Ing. Agr. Pablo D. Velazquez (Laboratorio de Patología Vegetal, INTA EEA Paraná)

Ing. Agr. Miriam Asselborn (Laboratorio de Fitopatología – Cultivos de secano, INTA EEA Concepción del Uruguay)

Ing. Agr. Pablo Fontanini (Bolsa de Cereales de Entre Ríos)

Ing. Agr. Evangelina Spengler (Bolsa de Cereales de Entre Ríos)

Sra. Ludmila Varela (Bolsa de Cereales de Entre Ríos)

Ing. Agr. Florencia Casse (INTA AER Colón)

Ing. Agr. Héctor Rodríguez (INTA AER San Salvador)

Aux. Téc. Juan C. Velazquez (INTA EEA Paraná)

 

RED DE MONITOREO DE CHICHARRITA - INTA, CENTRO REGIONAL ENTRE RÍOS

57 INFORME- PERÍODO 1° al 7 de octubre de 2026

En los 17 sitos monitoreados por los profesionales que integran la Red NO se detectó la presencia de Dalbulus maidis.

 

A continuación, se detallan los valores correspondientes a la densidad de chicharritas por m2 en trigo (Tabla 1, 160 golpes de red) y el número de chicharrita por planta de maíz (Tabla 2, Observación directa 50 plantas de maíz). Además, se presentan datos provenientes de las capturas en trampas cromáticas adhesivas (Tabla 3), pertenecientes a profesionales del Círculo de Ingenieros Agrónomos de Victoria (CIAV), de la AER Victoria y de la EEA Paraná del INTA.

Consideraciones:

  • A partir de este informe se comenzaron a realizar los monitoreos en lotes de maíz de primera. El cultivo se encuentra entre V1 y V4 por lo que se sugiere intensificar los monitoreos a fin de programar con antelación posibles estrategias de manejo del insecto vector.
  • En los monitoreos realizados mediante observación directa de plantas de maíz, red de arrastre y trampas cromáticas adhesivas no se detectaron adultos de chicharritas del maíz.
  • Seguir los Informes de la Red Nacional de Monitoreo mediante trampas cromáticas adhesivas (https://www.argentina.gob.ar/red-nacional-de-monitoreo-informes).

COMERCIALIZACIÓN DE LOS PRINCIPALES CULTIVOS EN ENTRE RÍOS EN SEPTIEMBRE 2026

Durante el mes de septiembre de 2026, la comercialización conjunta de maíz, soja y trigo en Entre Ríos alcanzó las 439.646 toneladas, lo que representa una leve caída del 3% frente al volumen registrado en agosto de 2026.

El maíz lideró el mercado provincial con 214.753 toneladas, reflejando un incremento mensual del 11%. El cereal inició el mes con un ritmo de carga sumamente acelerado durante la primera semana (alcanzando cerca de 54.000 toneladas al 4 de septiembre) y acumuló 147.815 toneladas a mediados de mes, para luego mantener una marcha constante en la segunda quincena con saltos destacados el 23 de septiembre hasta cerrar el período en su nivel máximo.

Por su parte, la soja se ubicó en segundo lugar con 114.687 toneladas, registrando una baja mensual del 11%. La oleaginosa mostró un buen dinamismo inicial en la primera semana superando las 32.000 toneladas, sostuvo un flujo estable durante la segunda semana y experimentó una reactivación excepcional hacia el cierre del período, concentrada principalmente en la jornada del 30 de septiembre en la que sumó más de 10.000 toneladas.

Finalmente, el trigo acumuló 110.206 toneladas, mostrando una retracción mensual del 14%. El cereal de invierno avanzó de forma paulatina en la primera semana, moderó su ritmo a mediados de mes y cobró un renovado impulso operativo a partir del 22 de septiembre, registrando marcadas aceleraciones de contratos entre el 23 y el 25 de septiembre.

En términos de participación relativa, el maíz concentró el 49% del volumen total provincial, seguido por la soja con el 26% y el trigo pan con el 25% restante.

En la Figura 1 se muestran las ventas acumuladas en toneladas durante este mes y las comercializadas durante cada semana.

Figura 1. Toneladas comercializadas acumuladas en septiembre de 2026 en Entre Ríos. Fuente: BOLSACER en base a SIO Granos.

En cuanto a las modalidades de comercialización, las operaciones bajo la condición de «Precio Hecho» representaron el 71% del volumen mensual provincial, mientras que el 29% restante se pactó bajo la modalidad «A Fijar». A nivel geográfico, el movimiento físico de granos se concentró en las localidades de La Paz, Gualeguay, Urdinarrain, Villaguay y Victoria.

Las ventas de maíz en la provincia promediaron los $291.900/t, las de trigo $344.200/t y las de soja $546.400/t.

Durante el mes de septiembre, el mercado cambiario exhibió una relativa estabilidad, operando en un rango acotado a lo largo del período y con una leve tendencia alcista hacia fines de mes. La cotización del dólar inició el período en $1.513 y, tras registrar un piso transitorio de $1.506,5 el martes 15 de septiembre y un techo de $1.525,5 el viernes 25 de septiembre, experimentó un leve reacomodamiento para finalmente cerrar en $1.517 en la última jornada relevada.

En el mercado de granos, el comportamiento de las cotizaciones fue desigual, destacándose la firmeza sostenida del maíz frente a la relativa estabilidad de la soja y el marcado retroceso del trigo. La oleaginosa comenzó el mes cotizando a $560.000 por tonelada y, tras oscilar en torno a un piso transitorio de $555.000 en varias ruedas, alcanzó un pico máximo de $565.000 el viernes 25 de septiembre. Posteriormente recortó posiciones para culminar el período en $559.000 por tonelada, equivalente a USD 368,49/t al tipo de cambio de cierre.

El maíz, por su parte, comenzó el mes en su piso de $282.000 por tonelada y consolidó un sendero marcadamente alcista a lo largo de las primeras semanas. Quebró la barrera de los $290.000 hacia el 7 de septiembre y continuó su escalada hasta tocar un techo transitorio de $299.000 en reiteradas ruedas (10, 11 y 21 de septiembre). Hacia la última semana el cereal cedió terreno, culminando el mes en $291.000 por tonelada, equivalente a USD 191,83/t al tipo de cambio de cierre.

En contraste, el trigo fue el cultivo con el desempeño más adverso del período. El cereal registró su valor máximo en la primera jornada del mes con $357.200 por tonelada el 1 de septiembre, y a partir de allí transitó una marcada pendiente negativa con oscilaciones intermedias. La presión a la baja se profundizó sobre el cierre del mes hasta anotar su registro más bajo el 30 de septiembre al posicionarse en $333.000 por tonelada (acumulando una baja de 6,77%), equivalente a USD 219,51/t al tipo de cambio de cierre.

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