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PRECIPITACIÓN ACUMULADA DEL 17 AL 23 DE DICIEMBRE DEL 2025
El fuerte dominio de masas de aire de origen tropical, ha dejado condiciones favorables para que las precipitaciones vuelvan a presentarse en forma generalizada, aunque manteniendo un gradiente poco favorable, con los máximos pluviales desplazados hacia el centro de la Mesopotamia y la zona norte del litoral. Es por eso que notamos un diferencial tan marcado entre los departamentos del norte y el resto de la provincia. Como podemos ver en el mapa, las lluvias tuvieron cobertura completa, lo cual viene validando la frecuencia. Al mismo tiempo, se valida la escasez de los registros sobre el sudeste provincia, alternando mejoras hacia la zona central, aunque no se perfilan suficientes como para completar los valores normales. La excepción se da sobre el departamento Victoria, que fue beneficiado por tormentas más copiosas que se armaron cubriendo parte del sudeste de SF. El principal evento se dio en el cambio del sábado para el domingo, con algunas lluvias menores que alternaron durante el lunes, sin cambiar demasiado los totales. Luego de las lluvias, la onda paso al norte de la Mesopotamia, sin que se sienta un cambio significativo en el ambiente, sobre todo en la carga de humedad. Es decir, no hubo el típico secamiento que se observa cuando se da un ingreso de aire frío más importante. Esto rápidamente se notó en la recuperación de las máximas, con una reorganización del aire tropical sobre el centro del país, favorecido por el eficaz flujo de vientos del sector noreste. Ayer observamos áreas de tormenta que se generaron durante la madrugada, en realidad ya venían perfiladas desde el miércoles. Esto dejó algunas lluvias menores, pero en general tuvieron un desplazamiento rápido por el territorio provincia. El cambio de masa de aire ha sido mínimo, las condiciones ambientales son más que favorables para que se generen precipitaciones durante el fin de semana.
ESTADO DE LAS RESERVAS AL 24 DE DICIEMBRE DEL 2025
El balance hídrico expresa el diferencial que mostraron las lluvias a lo largo de la última semana y en general lo que viene sucediendo en diciembre. Es posible que para el comienzo del miércoles, la zona con reservas excesivas ya se mostrara más oreada, prevaleciendo las complicaciones en áreas más reducidas de Federación y Feliciano donde los registros estuvieron por encima de los cien milímetros. En estos departamentos en particular, vastas zonas alcanzan los doscientos cincuenta milímetros en lo que va del mes y puntualmente se superan los trescientos. El gradiente de las reservas hacia un comportamiento regular, se apura hacia los departamentos del sur, con un estrechamiento más marcado hacia el sudeste, donde en la mayor parte de Gualeguay y Gualeguaychú los registros apenas se acercan a los cuarenta milímetros en lo que va de diciembre. Este sector forma parte de un sector deficitario más extendido que abarca buena parte del noreste de BA. Desde Tala hacia Paraná, las lluvias han sido un poco más generosas y son suficientes para mantener los cultivos que están en floración. Se nota la optimización de las reservas hacia el departamento Victoria. En toda la franja con reservas más pobres, es razonable pensar que las plantas con buen desarrollo radicular pueden tener auxilio desde la napa. Como mencionamos, la carga de humedad ambiente no ha cedido. La onda que siguió generando lluvias en la franja norte del país, vuelve como frente cálido hasta el norte provincial a lo largo del día de hoy. Por otra parte, un débil sistema frontal avanza desde el sur. El mismo será suficiente para gatillar el arranque de un nuevo período de inestabilidad. El mismo ya comenzará a dejar precipitaciones durante la jornada del sábado y posiblemente, por sectores, se extienda hasta el domingo. El norte vuelve a cargar más de lo necesario, esta vez con un mejor despliegue de las lluvias sobre el centro, quedando menos provistos los departamentos del sur, con el sudeste que dependerá de una sorpresa significativa para lograr salir de su estado deficitario.
PERSPECTIVAS CLIMÁTICAS PARA EL PRIMER TRIMESTRE DEL 2026
Durante el mes de noviembre, la cuenca del Pacifico Ecuatorial central ha presentado un afianzamiento del desvío negativo de las temperaturas superficiales del mar. Este comportamiento viene validando pronósticos que perfilaban este escenario para la transición interanual. Como siempre comentamos, la persistencia y la intensidad del fenómeno son las que terminan por definir el grado de influencia de la anomalía oceánica sobre el comportamiento atmosférico. En este caso, los modelos que simulan la continuidad del enfriamiento, proyectan un episodio de corta duración y con una intensidad débil. Dicho esto, el mismo se concreta en un momento en que las principales zonas productivas del país, son muy sensibles a los flujos de humedad del noreste y dado que La Niña tiende a interferir la llegada de aire tropical, es posible que estemos próximos a ingresar al momento con mayor probabilidad de afectación de la circulación atmosférica.
En el mapa se observa de la anomalía fría bastante homogénea en la zona ecuatorial. En la primera quincena de diciembre el apartamiento respecto del valor de neutralidad se ubica cercano a medio grado. En el monitoreo diario a lo largo de noviembre, este apartamiento ha sido incluso mayor. Sin embargo, no se ha notado una influencia negativa en el comportamiento de las lluvias a gran escala, no al menos en un esquema que pueda atribuirse a este indicador con exclusividad. Las deficiencias pluviales en el NOA/NEA, durante noviembre, posiblemente estén más asociadas a una baja entrada de humedad amazónica. Tenemos por delante un evento significativo para el litoral y el NEA, con lo cual, la evidencia de afectación de la circulación atmosférica es pobre, aunque no se puede descartar, como decíamos, que tenga algún peso negativo a lo largo de los próximos cuarenta y cinco días.
Figura 1: Anomalía de las temperaturas del Pacífico Ecuatorial.
Por otra parte, respecto de principios de noviembre, el litoral Atlántico presenta una condición neutral o una tendencia hacia un enfriamiento. Este comportamiento, tiende a correlacionar con zonas de alta presión más intensas, las cuales al avanzar sobre el continente pueden ser restrictivas para el desarrollo de sistemas precipitantes. Nuevamente, por lo pronto, esto se establece como un indicador de riesgo, pero en la práctica aún no se refleja en un mal comportamiento de lluvias. Veremos entre domingo y lunes como se validan los pronósticos en el litoral y el noreste del país en general. Esto en ER lo estamos notando con una diferenciación norte, sur con la mitad de la provincia asociada a las lluvias más abundantes del litoral y la otra mitad más conectada con lo que sucede en la zona núcleo, con un volumen más modesto. Estas zonas compensadas nada tienen que ver con el fenómeno La Niña, son una dinámica propia de la escala regional, que bien pueden invertirse.
A medida que avancemos sobre la transición interanual, los faltantes pluviales que juegan como principal indicador del efecto Niña, deberían aparecer en Paraguay, el NEA o el norte de la Mesopotamia. Deficiencias en el sur de la región pampeana, pueden deberse a condiciones dinámicas totalmente ajenas a este fenómeno. Si no hay este tipo de manifestaciones en el noreste del país, seguiremos bajo un escenario climático poco afectado por el enfriamiento oceánico del Pacífico Ecuatorial.
Las temperaturas ya mostraron otro patrón en la primera quincena de diciembre. Si el crecimiento de las mismas no viene acompañado para masas de aire húmedo, los sistemas frontales dejan de ser productivo, los salteos serán más frecuentes y hay menos volumen pluvial. La clave, como suele suceder en la transición interanual, queda vinculada a la bajada de aire tropical, únicas masas de aire con suficiente contenido de humedad como para contrarrestar el crecimiento de las temperaturas y permitir el mismo grado de saturación ambiental, manteniendo así la producción de lluvias. Esto por ahora se viene observando. Es decir, hay diferenciaciones en la oferta de agua en el territorio provincial, pero vemos buena circulación de aire húmedo.
Es una época muy sensible a cualquier interrupción del flujo de aire húmedo, lo cual, rápidamente se traduce en un aumento del riesgo de lluvias deficitarias. Reencausar la provisión de agua, puede llevar una quincena o, a veces, más tiempo. El corrimiento del anticiclón hacia zonas continentales produce: estabilidad, calentamiento y secamiento de las masas de aire. La situación de mayor gravedad es cuando generan bloqueos, evitando la llegada de las ondas frontales. La conjunción de estos elementos, pueden provocar un pulso seco de la misma manera que lo haría un fenómeno La Niña fuerte y persistente. En esta transición interanual, el fenómeno La Niña presenta un riesgo similar al que planteaba el año pasado, incluso su presencia sería más corta.
Justamente, atendiendo lo sucedido en la campaña pasada, entendemos que iremos al bimestre donde puede establecerse con mayor grado de probabilidad que zonas pluviales deficitarias, logren algún tipo de afianzamiento. Si esto se va concretando, la clave para transitar el núcleo duro del verano estará en la distribución temporal de las precipitaciones. Las mismas, aun quedando cortas, pueden ser un complemento determinante para el mejor nivel de reservas con que cuentan los perfiles en esta campaña.
Es altamente probable que durante el resto de diciembre y enero, se alternen zonas donde las lluvias presenten recortes, lo estamos viendo del centro para el sudeste de la provincia, sin embargo, si el peso de la dinámica de escala regional es la que impone la distribución de lluvias, no deberíamos tener un periodo estival con una restricción en la oferta de agua que pueda considerarse altamente perjudicial. Esto dicho para la gran escala, luego deberemos ir analizando, intraestacionalmente, en períodos más cortos, como van evolucionando las diferentes zonas productivas de la provincia, las cuales, independiente de los indicadores de escala planetaria, suelen presentar comportamientos pluviales complementarios, con anomalías de distinto signo.
CONCLUSIONES
De acuerdo al diagnóstico climático del último período y al análisis de los principales indicadores de escala global y regional, proyectamos el siguiente comportamiento pluvial y térmico para el próximo bimestre:
- El indicador ENSO se presenta en los márgenes del fenómeno La Niña. Podemos decir que estamos transitando un evento frío muy débil y que no está previsto que el mismo aumente en forma significativa su intensidad. Por otra parte, los modelos de simulación anticipan un retroceso rápido desde mediados del mes de enero.
- El sur de la provincia presenta una tendencia deficitaria más firme para el mes de diciembre. Esto no es algo que pueda quedar instalado a lo largo del verano, la disponibilidad de reservas esta mas forzada, pero no se perfila un situación como para converger en una sequía persistente. El norte está más sobrado y solo aparecería un cambio más marcado, si el fenómeno La Niña comienza a manifestarse, algo que por lo pronto no sucede.
- Independientemente del fenómeno La Niña, el litoral y la Mesopotamia pueden quedar más expuestos a la dinámica estabilizadora del sistema de alta presión, definiendo pulsos secos más concretos durante enero, pero sin tendencia a sostenerse en forma continua. Es posible que sea un verano con una distribución irregular de lluvias, en este sector del país, posiblemente con totales recortados respecto de los valores normales, con tendencia a mejorar la provisión de agua desde finales de enero hacia febrero. El nivel freático puede jugar un rol complementario para la evolución de los cultivos en momentos de alta exigencia, suponiendo cultivos con el desarrollo suficiente para lograr acceso a la parte profunda del perfil.
- A nivel institucional, prevalecen tendencias que anticipan un patrón deficitario para el desarrollo del trimestre de verano. Entendemos que hay un sesgo impuesto por el desarrollo del fenómeno La Niña y debe entenderse que en esa tendencia se computa el trimestre completo. Dentro de ese período, pueden concretarse alivios que auxilien con oportunismo al desarrollo de los cultivos.
INFORME DE PRODUCCIÓN DE TRIGO EN LA CAMPAÑA 2025/26
La Bolsa de Cereales de Entre Ríos da a conocer el informe correspondiente a la producción de trigo en el ciclo 2025/26 en la provincia de Entre Ríos, Argentina.
La Bolsa de Cereales de Entre Ríos agradece a la red de colaboradores por toda la información brindada para la elaboración de esta publicación.
Para ver el informe completo presione el siguiente link:
SIEMBRA DE SOJA
En la provincia de Entre Ríos, el área destinada a la siembra de soja para el ciclo 2025/26 se estima en 1.150.000 ha, de las cuales el 35 % (400.000 ha) correspondería a soja de primera y el 65 % restante (750.000 ha) a soja de segunda.
De la intención total prevista para el presente ciclo, ya se ha implantado el 100 % de la superficie de soja de primera. En cuanto a la soja de segunda, el avance a nivel provincial se sitúa actualmente en el 80 %. Si se considera el área total proyectada, el progreso de siembra alcanza el 87 %, equivalente a aproximadamente 1.000.000 ha, por lo que restarían por implantar alrededor de 150.000 ha.
Es importante destacar que, la distribución de las precipitaciones registradas en las últimas semanas se ha concentrado principalmente en el centro y norte del territorio provincial, con acumulados superiores a los 100 mm. Esta situación ha generado un significativo retraso en la implantación de la soja de segunda. En contraste, hacia el extremo sureste los montos pluviométricos han sido considerablemente menores, lo que permitió el normal desarrollo de las labores de siembra.
En los sectores norte y este de la provincia, el avance de la soja de segunda es inferior al 70 % y, debido a las cuantiosas precipitaciones, será necesaria la resiembra de un porcentaje relevante de los lotes, como consecuencia de problemas de encharcamiento y de la aparición de enfermedades fúngicas, tales como damping off.
En la Figura 1 se presenta el grado de avance de la soja de primera, de segunda y el total implantado, discriminado por sectores dentro de la provincia.
Figura 1: Avance de soja de primera, segunda y total por zonas en la provincia de Entre Ríos.
Finalmente, los colaboradores señalan que, a raíz de los elevados registros de precipitaciones en el norte del territorio, es muy probable que una parte de la superficie destinada a soja de segunda no llegue a implantarse. Esto se debe a que la ventana de siembra se encuentra próxima a cerrarse y a que no sería posible el ingreso de maquinaria durante, al menos, un período estimado de 7 a 10 días.
FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO AÑO NUEVO
