La producción de arroz en la provincia de Entre Ríos correspondiente al ciclo 2026/27 enfrenta dificultades económicas y climáticas que repercutirán negativamente, tanto en la superficie a implantarse como en el rendimiento esperado del cultivo.

Cabe recordar que, en el ciclo 2025/26 la superficie sembrada fue de 54.850 hectáreas y registró una reducción del 19% (13.000 ha) debido a la fuerte caída en la cotización del cereal. El escenario climático resultó favorable ya que el enfriamiento del Pacífico Ecuatorial (evento “La Niña) brindó niveles elevados de radiación solar y, por ende, el rendimiento provincial se ubicó en 8.064 kg/ha con una producción de 442.295 toneladas.

Actualmente, las proyecciones indican una nueva y significativa retracción de la actividad.

En primer lugar, desde el punto de vista climático, el desarrollo de un evento “El Niño” incrementa la probabilidad de precipitaciones superiores a lo normal entre noviembre y marzo, con mayor intensidad durante el trimestre noviembre – diciembre – enero. Este patrón suele generar un aumento de la nubosidad y una reducción de la radiación solar, condiciones que afectan negativamente al arroz, especialmente durante el período de floración a llenado de granos.

En función de los datos históricos de BolsaCER se observa que el rendimiento promedio en las últimas tres campañas con la influencia de “El Niño” (2015/16, 2018/19 y 2023/24) el valor se ubica en torno a los 7.000 kg/ha, lo cuales aproximadamente 13% menos al obtenido en 2025/26.

En cuanto a la superficie, la reducción no sería homogénea según la fuente de abastecimiento de agua. El área irrigada mediante represas (12.400 ha en 2025/26) podría sostenerse e incluso llegar a aumentar levemente, ya que los embalses presentan actualmente una muy buena capacidad de almacenamiento y las mayores precipitaciones previstas reducirían el consumo de agua durante el ciclo. De igual manera, el área abastecida mediante toma de agua del río Paraná (8.600 ha) tampoco experimentaría cambios relevantes, dado que se espera un mayor nivel del río, lo que disminuiría los costos de bombeo.

La principal contracción se concentraría en los sistemas de pozos profundos, donde el elevado costo energético reduce la competitividad del cultivo.

En los pozos eléctricos, que representaron unas 13.000 ha en la campaña anterior, el área podría disminuir entre 10 a 15%, impulsada por la creciente competencia de la ganadería.

La situación más crítica se presenta en los pozos con bombeo a gasoil, que abarcaron 20.850 ha en 2025/26, donde la reducción podría alcanzar entre el 40 al 45%, debido al elevado costo del combustible y a la baja rentabilidad esperada.

Bajo estas premisas, la intención de siembra a nivel provincial se posicionaría alrededor de 44.000 ha, lo que representaría una caída interanual del 20% (10.850 ha).

Si a este dato lo asociamos con el rendimiento esperado, la producción provincial alcanzaría apenas 308.000 toneladas, es decir, 134.295 t menos que en 2025/26 o equivalente a una disminución del 30%.

Este panorama refleja que, en la campaña actual, las limitantes económicas asociadas al costo del riego constituyen el principal factor de reducción del área, mientras que el escenario climático sería el principal condicionante del potencial de rendimiento.

Cabe mencionar que recientemente hubo un leve incremento en el precio del arroz, asociado a una reducción en el precio de la urea, no obstante, estas señales no alcanzan para revertir la situación dominante.

De concretarse este escenario, la campaña 2026/27 se convertiría en la retracción más importante del sector arrocero de los últimos 26 años.

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